Transporte de pasajeros por carretera, a todo dar

Por: Luis Eduardo Forero Medina
El transporte terrestre automotor de pasajeros carretero en Colombia es un servicio público, confiado a los particulares desde los años 30; regulado, vigilado y controlado por el Estado.

En 1938 con la creación de Cootranshuila en Neiva por parte de Urbano Cabrera, y la Flota Rionegro Cundinamarca, en el municipio de Pacho, por iniciativa del zipaquireño Ignacio Medina Algarra (Don Tito), arrancó en Colombia la fundación de las empresas de transporte intermunicipal, que continuó en permanente subida con Flota Águila prendió motores en 1941, Copetrán en 1942, El Rápido Duitama en 1946, Velotax y Flota La Macarena en 1953, Berlinas del Fonce en 1954, Coomotor en 1955, Expreso Bolivariano y Expreso Palmira en 1956, Rápido Ochoa en 1958 y Expreso Brasilia en 1961. Estas y cientos de flotas a nivel nacional transportan a colombianos y extranjeros por la geografía nacional por motivos laborales, de estudio, recreación, negocios o de turismo. Este modo de transporte ha demostrado ser una opción en crecimiento para movilizarse en el territorio nacional; en 1995 se contabilizaron en 33 terminales cerca de 95 millones de pasajeros, frente a 172 millones de usuarios que lo hicieron en 2007 , indica el Ministerio de Transporte.

Las flotas de buses de pasajeros en Colombia transitan por una infraestructura vial atrasada, como que el 80% de vías está sin pavimentar plenamente y el 93% de las terciarias se asemeja a caminos de herradura, panorama que se verá de otra manera en 2018 cuando se estrenarán más de 1.000 km de vías impecables y las zonas rurales estén conectadas con las autopistas 4G.

Las flotas que generan más empleos indirectos que directos, cambiaron la guerra del centavo para hacer la vida más fácil a los usuarios, con la puntualidad, renovación de equipos, ampliación de su portafolio, alto nivel de seguridad y óptimo servicio para los pasajeros que adquieren sus pasajes a través de las agencias o por internet, ofreciéndoles confortables viajes dentro y fuera del territorio nacional, en siete países suramericanos, con dos conductores en los recorridos de más de ocho horas, servidos por duobos o buses de doblepiso, superlujo preferencial VIP, con Wifi, GPS, pantallas individuales, tablets, conectores, sillas semi cama, descansa piernas individual, aire acondicionado, dos baños. La apuesta es renovar la flota con Ómnibus de carretera, por Volbo Bus Latin America que ofrece variadas opciones de chasises.
En el sector la banca cede cuando circulan buses que “parece que funcionaran con leña”, haciendo de las suyas con el medio ambiente, que jamás han pasado el examen respectivo y son operados por conductores inexpertos que ocasionan accidentes mortales. Cientos de flotas llegan o salen de Bogotá de La Terminal de Transportes del Salitre, la terminal satélite y numerosas “terminales” improvisadas a lo largo del camino. Los buses, busetas y camiones son los que más contaminan en Bogotá, según expertos de la Universidad Nacional de Colombia.
Otros baches de la autopista del transporte de pasajeros por carretera, lo constituyen la informalidad laboral de los ayudantes o auxiliares, que son los que pregonan, lo cual es prohibido; la competencia ilegal en perjuicio de las empresas habilitadas, y la escasez de vehículos en las temporadas altas, cuando las flotas tercerizan el servicio muchas con vehículos inapropiados.
El destino es incierto cuando por falta de monitoreo continuo de las autoridades de transporte se incrementa la Ilegalidad en el transporte Intermunicipal; cuando no permiten transitar los buses por paros; la supuesta manipulación de los resultados de las pruebas técnico-mecánica y de la prueba de alcoholimetrías a los chóferes; el despacho de buses fuera de la terminal; o hacerlo dentro de éstas con buses que no llegan a la terminal de destino y dejar y recoger pasajeros en las vías públicas, costumbre usual en Bogotá porque las terminales de transporte no están conectadas al SITP.

La mayoría de municipios de más de 25.000 habitantes no poseen Terminal de Transportes y continúan improvisando en esta materia, ubicando las salidas y llegadas de buses en el centro del municipio y circulando por vías urbanas. El Ministerio de Transporte es socio de 61 terminales de transporte en todo el territorio nacional.
La recién creada Agencia de Seguridad Vial, con apenas nueve meses, sería transformada en la Agencia Nacional de Transportes Terrestres (ANTT) para regular el sector de transporte, incluyendo carreteras, ferrovías, transporte de pasajeros y carga, y transporte internacional.

“El sector transporte será motor del posconflicto, porque una Colombia en paz permitirá el acceso a regiones antes vedadas por la violencia y garantizará más seguridad en nuestras vías”, añadió Javier Jaramillo, superintendente de Puertos y Transporte.
@luforero4